
VMT -00:03:51 - 28/09/2007
El apagado Real Madrid, que dio una pobre imagen ante un Betis en puestos en descenso, aprovechó la falta de pegada del equipo de Héctor Cúper para mantener su condición de invicto y recuperar el liderato de la Liga. El Betis, que dispuso de una oportunidad inmejorable para puntuar en el Bernabéu frente a un decepcionante Madrid que recordó al equipo plano, apático y gris de anteriores temporadas, tuvo hasta tres remates al palo, y los blancos sólo pudieron abrir el marcador cuando Schuster sacó a los extremos, y de penalti. Lo mejor de un partido tan malo, en el que el Madrid volvió a tener la suerte de su lado frente a un Betis inocente y sin puntería, fue el golazo de chilena de Baptista, que incluso tuvo después otro remate al larguero, después de excesivo sufrimiento local por la falta de actitud de los de Schuster, que permitieron demasiadas ocasiones a su discreto rival.
El Bernabéu pudo acabar satisfecho con el resultado, pero no pudo disfrutar y volvió a ver al peor Madrid en una primera parte en la que el equipo blanco se salvó por Casillas. Sin carácter, sin entradas por las bandas, sin autoridad, sin profundidad ni ocasiones, se atascó siempre por el centro y se fue al descanso entre silbidos, después de que el Betis se animase ante la pobre actitud y el desorden madridista y en seis minutos obligase a Casillas a evitar el gol, además de que también le ayudó el poste, que evitó un tanto de Rivas en el minuto 39. El Madrid de Schuster sólo se diferenció en ese primer tiempo del de Capello en que en vez de dejarse dominar en casa llevó la iniciativa, se hizo con el balón y dominó durante al menos media hora a su rival, aunque fuese con un fútbol muy plano y previsible, sin capacidad de sorpresa, pese a que Sneijder, demasiado apagado como interior izquierdo, regresaba a la titularidad.
Basta decir que el argentino Heinze, con un par de subidas por la izquierda, fue quien más lo intentó por banda. En la derecha, no existieron ni Torres ni Higuaín, perdido y sin capacidad de desborde frente a un Betis encerrado que tejió una telaraña para que, arriba, tampoco Raúl y Saviola se encontrasen nunca cómodos. Al Betis le benefició también el ritmo cansino, la lentitud de los blancos, que parecía que afrontaban un entrenamiento y no tenían ganas de jugar. Su principal eje de creación, Guti, también estuvo negado, y el Madrid, entre tanta displicencia y dejadez, permitió que el Betis se rehiciese hasta meter miedo a los locales, sobre todo en una jugada en la que Mark González perdonó con toda la portería para él. Después de una cantada de Casillas y Cannavaro y de un paradón a bocajarro del meta a Edu, el chileno permitió que la primera mitad acabase como empezó.
Cambios obligados
El toque del Betis al comienzo de la segunda parte y la lentitud que mantenía el Madrid provocó que los pitos se escuchasen con mayor insistencia. Los blancos ya habían perdido incluso la pelota, y los verdiblancos se encontraban muy cómodos, aunque no tenían suficiente ambición para encerrar en su campo al Madrid y crear oportunidades claras. Con el Madrid más preocupado entonces por defender y golpear a la contra, Schuster llevó a cabo unos cambios que eran obligados. Retiró a Higuaín para dar entrada a Robinho y metió a Robben por Saviola. Sin embargo, en principio, el holandés se situó en la banda derecha, con el brasileño en la izquierda y Sneijder tirado al centro, y el Madrid recuperó el balón, adelantó líneas y comenzó a empujar
Desde que salieron los verdaderos extremos, no tardó ni diez minutos el Madrid en abrir el marcador. Lo consiguió gracias a una llegada de Robben por la izquierda en una de las contadas veces que los blancos encararon en el uno contra uno, y al penalti que Rivas le hizo a Raúl. La acción acabó en gol de Robinho, pero Pérez Lasa ya había pitado la pena máxima y el capitán blanco, que ni se acordaba de tirar penaltis, no perdonó. A pesar de que el Betis quedó muy tocado y también acusó el esfuerzo físico, tuvo después otros dos remates al poste, en sólo dos minutos, uno de ellos de Diarra tras un saque de falta y el último de Mark González, con un chutazo que se estrelló en el exterior de la cruceta, sólo un minuto antes de un gol anulado a Robben tras un fallo de Ricardo. Ni siquiera esos dos avisos hicieron reaccionar al Madrid, que acabó el partido casi paseando, aunque hubo tiempo para el gran gol de Baptista que despertó a un Bernabéu dormido.
Real Madrid 2, Real Betis 0
Real Madrid:Casillas, Torres, Sergio Ramos, Cannavaro, Heinze, Diarra, Higuaín (Robinho, min. 58), Sneijder (Baptista, min. 79), Guti, Raúl y Saviola (Robben, min. 58).
Real Betis: Ricardo, Melli, Juanito, Rivas, Fernando Vega, Odonkor (Xisco, min. 71), Somoza, Juande, Mark González (Caffa, min. 85), Sobis y Edu.
Àrbitro:Pérez Lasa (Vasco). Bien. No dudó en el penalti de Rivas a Raúl en el minuto 66 ni en el gol anulado a Robben en el 77 por fuera de juego. Tarjetas amarillas a Cannavaro, Melli y Juande.
Goles:1-0. Minuto 67. Raúl, de penalti. 2-0. Minuto 80. Baptista, de chilena, tras un saque de falta.
Incidencias:Partido correspondiente a la 5ª jornada de Liga. Estadio Santiago Bernabéu. Media entrada.
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