
Juanma se convierte en el tercer entrenador del club en los tres escasos meses que Javier Badiola lleva al frente de la entidad, en sustitución de José Ramón Eizmendi, relevado de su cargo tras enlazar tres derrotas el equipo donostiarra.
VMT -09:38:54 - 03/04/2008
La Real Sociedad es este año una caja de sorpresas. La de ayer fue mayúscula. Juanma Lillo se convirtió por la tarde en el tercer entrenador del club en los tres escasos meses que Javier Badiola lleva al frente de la entidad, en sustitución de José Ramón Eizmendi, relevado de su cargo tras enlazar tres derrotas el equipo donostiarra.
El relevo en el banquillo realista se produce cuando nada parecía hacer presagiar un cambio brusco, toda vez que el propio presidente, tras la derrota el domingo ante el Racing de Ferrol en Anoeta, pedía "paciencia y confianza" en los actuales componentes del equipo. Por ello, no se intuían cambios hasta al menos después del próximo partido de Liga, frente el Hércules.
No obstante, el presidente de la Real justificó su decisión asegurando en una conferencia de prensa que en las actuales circunstancias se hacía inevitable "un revulsivo para el tramo final de la Liga". Badiola desveló que el contrato se ha firmado entre Lillo y la Real y no con su empresa, como ha ocurrido con los refuerzos llegados en enero, y también dio a conocer que las pretensiones económicas del nuevo entrenador blanquiazul son asumibles porque "se la juega a éxito y si no asciende sólo cobraría una pequeña cantidad mensual".
Lillo, por su parte, admitió que no conoce mucho a su nuevo equipo porque no ha tenido opción de ver los encuentros televisados en Segunda División, aunque ha adelantado que en breve revisará "no sólo los partidos de Liga, sino también los que jugó en pretemporada".
Su antecesor en el cargo, Eizmendi, presente en la sala de prensa de Anoeta, retornará al equipo filial, algo que no ve como un paso atrás en su carrera porque, comentó, hay que supeditar sus circunstancias personales "a la consecución del objetivo colectivo del ascenso", y se ha puesto a disposición de Lillo para ayudarle en todo lo que necesite.
En el acto de presentación, salió también el nombre de Nicola Zigic, objeto de deseo de Badiola para reforzar el equipo en el tramo final de temporada, aunque para ello necesita antes dar la baja a un jugador, el galés David Vaughan, que sufre problemas físicos que le pueden obligar, en contra de su voluntad, a pasar por el quirófano por segunda vez en un año.
Lillo, al respecto, dijo que "es difícil que a alguien no le guste Zigic", un futbolista que "tiene gol", algo que, en su opinión "se compra, no se entrena" y, sobre los cambios a introducir en el once titular, ha pedido tiempo hasta conocer la plantilla. En esa línea, ha avanzado que en el próximo encuentro no habrá excesivas modificaciones. El entrenador guipuzcoano tendrá asegurada su continuidad en el banquillo la próxima campaña si logra este año el ascenso.
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