
El Sporting volvió a perder, esta vez ante el Zaragoza, un equipo de Segunda pero con un plantel que dejó en evidencia a los rojiblancos, además de provocar que hayan sonado algunas alarmas.
VMT -11:35:48 - 10/08/2008
El equipo gijonés ofreció un lamentable primer tiempo, en el que lo más significativo fue un impreciso remate de Kike Mateo, quien sustituyó al lesionado Carmelo. El Sporting inicial fue un conjunto amedrentado por la calidad del rival, sin centro del campo ni ataque y con un sistema defensivo endeble, incapaz de contagiarse de la agresividad y presión de los maños.
El Zaragoza empezó el partido con el control total del juego. En el centro del campo mandaba Hidalgo, quien recuperaba, empujaba a los suyos, tenía llegada y hasta marcó un gol de los que no puede recibir una defensa con un mínimo de contundencia y colocación. La abrumadora superioridad aragonesa se tradujo pronto en el marcador. Paredes, en una incorporación al ataque, facilitó un buen pase diagonal a Milito, quien se fue de Jorge y disparó por encima de Sergio en su salida. El gol era lógico, porque la avalancha zaragocista resultaba abrumadora ante un equipo desconocido.
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