Saltarán al campo con «la roja» de Puerta. El nombre, en letras amarillas, en el pecho y el número en la espalda.
VMT -08:46:35 - 08/09/2007
No será el 16 que utilizaba en el Sevilla, sino el 15 con el que jugó en su único partido con la selección absoluta, en Estocolmo, contra Suecia. Con «la roja» escucharán el himno y guardarán el minuto de silencio, después se la quitarán y la guardarán como recuerdo. Ante Islandia, esta selección que lleva seis victorias consecutivas vestirá de blanco y se juega otro «match ball» tan definitivo como los anteriores si quiere estar en la Eurocopa.
Hasta ahora ha resuelto las situaciones límites exigidas por las derrotas en Belfast (Irlanda del Norte) y Estocolmo (Suecia), pero el de esta noche es de esos partidos trampa. Ganar hay que ganar porque España es mejor que Islandia en invierno y en verano, pero ésta es una de las selecciones que se le atraganta sin que exista ninguna razón lógica. Tanto que en esta capital hace ya tres trienios largos se despidió de la Eurocopa 92 y el año pasado, aunque fuera en un amistoso, no se pasó del empate sin goles, que hoy sería un descalabro. El último precedente, en marzo en Palma, tampoco fue muy alentador. Victoria mínima con gol a última hora, aunque aquel día los de Luis debieron ganar casi por goleada.
El frío, la lluvia y el viento serán más aliados de los islandeses que de los nuestros, pero no serán nunca-jamás- una excusa. Luis no especula. Alineará un once ofensivo. El dibujo táctico, más que el clásico 4-4-2, será un 4-2-4 porque Joaquín y Silva miran siempre más para el área contraria que para la suya. La novedad, anunciada, la presencia de un Xabi Alonso en forma por un Albelda que ayer le tiró una puya al técnico. No por su suplencia de hoy, sino por la del Mundial. Iniesta y Luis García -cada día le gusta más a Luis- serán los auxilios si el equipo necesita el boca a boca del gol.
En los islandeses -una victoria en siete partidos de clasificación- no estará el azulgrana Gudjhonsen, en fase de recuperación. El equipo no atraviesa por su mejor momento y no evoluciona en proporción a como lo han hecho otras selecciones. Aquí perdió con Dinamarca, con Suecia y sólo pudo empatar con Liechtenstein... Como para que España tuviera una noche tonta.
Más noticias de Selección