
Iniesta, una de las piezas claves de Luis Aragonés, afronta con muchísimo optimismo el debut de una selección "en la que todos nos sentimos protagonistas".
VMT -12:31:54 - 09/06/2008
Hay ciertas ansias ya en el seno de la selección por debutar en esta Eurocopa. Los días en el bello paraje de Neustift se hacen cada vez más largos y los futbolistas esperan con anhelo el partido de mañana ante Rusia, que sin duda empezará a mostrar las verdaderas aspiraciones de este equipo en la cita de Austria y Suiza. Si no hay cambios de última hora, Andrés Iniesta, una de las piezas claves de España en el engranaje diseñado por Luis Aragonés, saldrá de inicio en el estreno. "Tenemos muchas ganas de empezar para notar cómo son nuestras sensaciones. Está claro que todos deseamos que llegue ese momento", declaró ayer el barcelonista tras la sesión de spa que tuvieron los jugadores por la mañana.
Iniesta trata de recuperar el peso que ha perdido como consecuencia de la intoxicación alimenticia de la que fue víctima la víspera del ensayo ante Estados Unidos. El centrocampista sigue una dieta personalizada para ganar fuerza y espera estar al cien por cien ante los rusos. "Me voy encontrando cada día mejor", asegura. Muy cuidadoso en sus respuestas, el manchego se muestra convencido de que la selección afronta con garantías su difícil debut ante el conjunto de Guus Hiddink. Y sustenta su optimismo en varios motivos: en la calidad de sus futbolistas y en su compromiso y, también, en la unidad que existe en la plantilla. En su opinión, el trabajo desarrollado en los últimos días ha conseguido crear un grupo "compenetrado en el que todos nos sintamos protagonistas, cada uno con su posición y su responsabilidad".
Escorado a la derecha
La suya será moverse con soltura en una posición algo escorada a la derecha, una demarcación diferente a la que suele ocupar en el Barça, más centrada. Iniesta es un comodín en su club y parece que también lo es aquí. Suele ocurrir con los buenos futbolistas. Él no oculta que se siente más cómodo en su zona habitual, pero entiende que en la medular española hay mucha competencia y que debe sentirse agradecido por ser titular. "Cada uno tiene un rol en el que hacer mejor las cosas. Es evidente que yo estoy más acostumbrado a jugar por el centro, pero no pierdo tiempo en pensar por qué aquí lo hago en la derecha". Y es que un jugador de su calidad y su chispa tiene recursos suficientes para despuntar en cualquier rincón del campo.
Aragonés lo sabe y prefiere colocarle en ese sitio antes que sacrificarle. El que sí estará con seguridad en el banquillo será Cesc, que aún no ha alcanzado el punto de forma necesario. Iniesta salió en defensa del "director" del Arsenal, quien ya la víspera había mostrado su hartazgo porque se cuestione su compromiso con la roja. "Claro que Cesc es importante para nosotros. Lo fundamental ahora es que se sienta a gusto en el grupo. Es un jugadorazo y todavía es muy joven (21 años). Hablar todo el día de si está mejor o peor no tiene sentido", subrayó el azulgrana, quien destacó la importancia de que la plantilla se centre en lo suyo y se olvide de todos los debates externos sobre el rendimiento de tal o cual internacional.
Iniesta considera que el fútbol está cada vez más igualado y que en esta Eurocopa surgirá alguna selección de la que nadie ha hablado hasta ahora. No obstante, entiende que en los momentos decisivos saldrán a relucir la calidad y la experiencia de combinados como Italia, actual campeona del mundo, y Francia, que apeó a España en octavos de final en Alemania 2006. Hasta que él y sus compañeros salten mañana a las seis de la tarde al Tivoli Neu de Innsbruck, el manchego intentará "matar" los tiempos libres en el hotel jugando el ping-pong, al billar y a las cartas. Pero a él lo que se le da bien es el fútbol. Quiere demostrarlo en Austria, y cuanto antes.
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