
Un gran disparo del interista animó un pésimo duelo en el que los suecos castigaron la tacañería de los campeones de Europa.
VMT -10:47:09 - 11/06/2008
Un disparo enorme de Ibrahimovic, una de esas rapaces que revolotean largo rato y luego destrozan a su presa en un segundo, y una cantada de la zaga premiaron en exceso a los veteranos y reiterativos suecos y castigaron a una Grecia tan mezquina como en la Eurocopa de Portugal pero con menos fortuna. Un 2-0 inimaginable si se repasan las ocasiones pero que no debería inquietar a la tropa de Aragonés. Unos y otros muestran más oficio que los rusos pero no son referentes.
No se sabe si vieron a España y les entró el miedo en el cuerpo, si estaban agarrotados por el tradicional pánico a la derrota, si pensaban a priori que un puntito les venía de perlas en la lucha por el segundo puesto del grupo o que, simplemente, no dan más de sí. El caso es que helenos y suecos son antagónicos en casi todos los ámbitos de la vida pero a la hora de jugar al fútbol ambos son tediosos. Al menos, los nórdicos exponen algo más. Y por eso ganaron.
Rehhagel, el alemán más famoso y querido de Grecia, recurrió a la defensa con tres centrales que le condujo al título hace cuatro años en Portugal. Una decidida apuesta para empatar y ganar... si sonaba la flauta. Por muy campeones y meritorios que sean, aburren a las ovejas. Sólo cuando tenían todo perdido, buscaron el ataque. Pero no por esas. Y los experimentados suecos, ya se sabe: grandes, fuertes, correosos, profesionales abnegados y a la espera de que aparezca la magia de Ibrahimovic.
El ‘bosnio’, empero, se retrasa a veces tanto que deja solo contra el mundo a Henrik Larsson. Tiene fútbol y oficio el ex del Barça pero, con 36 años y un carro de partidos a sus espaldas, ya no le alcanza para tanta brega. Con esas trazas, lógico que en todo el primer tiempo sólo destacaran un balón peinado por Ibrahimovic que se fue alto, tras error de libro en la salida del canoso Nikopolidis, y un lejano disparo de Basinas que desvió el portero tras un bote envenenado. El duelo dormitaba casi tanto como la afición hasta que apareció el mago Zlatan, tras conectar con Larsson.
FICHA TÉCNICA
Grecia: Nikopolidis, Seitaridis, Kyrgiakos, Dellas (Amanatidis, min. 70), Antzas, Toroisidis, Basinas, Katsouranis, Karagounis, Charisteas y Gekas (Samaras, min. 46).
Suecia: Isaksson, Alexandersson (Stoor, min. 73), Mellberg, Hansson, Nilsson, Wilhelmsson (Rosenberg, min. 77), Andersson, Svensson, Ljungberg, Ibrahimovic (Elmander, min. 71) y Henrik Larsson.
Árbitro: M. Busacca (Suiza). Mostró amarilla a Charisteas, Seitaridis
Goles
0-1, min. 67: Ibrahimovic, de gran disparo desde fuera del área.
0-2, min. 72: Hansson, tras un barullo.
Incidencias: Segundo partido de la jornada en el grupo D celebrado en el Wals-Siezenheim de Salzburgo.
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