Evitar caer en la autocomplacencia y poner freno la euforia.
VMT -22:17:17 - 11/09/2008
Ése es el doble mensaje que ha trasladado en las últimas horas Del Bosque a un grupo campeón que va de récord en récord y, tras sus dos triunfos consecutivos ante Bosnia-Herzegovina y Armenia, se ha situado líder de grupo en el camino hacia el Mundial de Sudáfrica y ahuyentado viejos fantasmas de septiembres negros.
"Hay que ser más exigentes y ambiciosos. Tuvimos un contrario que nos dejó jugar y sólo aprovechamos media hora. Disfrutamos de un buen inicio, marcamos dos goles pero luego paramos. Sólo al final volvimos a coger el tono", reflexionaba, ya de madrugada en Albacete, el primer técnico que comienza con tres victorias consecutivas desde casi 40 años. El mismo discurso que empleó ante sus pupilos en los vestuarios del Carlos Belmonte.
Tras superar dos trámites sólo con la inercia ganadora de Austria y Suiza y ver con satisfacción como Turquía y Bélgica se dejaban dos puntos en su empate de Estambul, España podrá viajar con un cierto colchón a Tallín y Bruselas, donde el 11 y el 15 de octubre esperan estonios y belgas con la enorme motivación que supone enfrentarse a un campeón de Europa. Es uno de los peajes que hay que pagar. Otro, el de las murallas defensivas.
Aunque tocaba jugar en casa y ante adversarios del furgón de cola europeo, nada que ver este comienzo con el de la clasificación para la pasada Eurocopa. Fue en septiembre de 2006, tras golear en casa a Liechtenstein, cuando el combinado de Luis hizo el ridículo en Belfast (3-2). Y poco después llegó el 2-0 en Suecia que dejó a Aragonés "groggy". Tampoco con Luis se comenzó bien el camino hacia la Copa del Mundo de Alemania, con un rácano empate (1-1) ante los bosnios en Zenica y más tarde otra igualada (0-0) en Lituania.
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