
Aragonés, restó importancia a la charla mantenida con Ramos antes del entrenamiento y aseguró que no se ha comentado nada sobre sus palabras en rueda de prensa en las que aseguró que el sevillano debía cambiar su actitud fuera del campo.

En vísperas del trascendental partido de cuartos ante Italia, cualquier conflicto que desvíe la atención sobre esa eliminatoria puede ser muy perjudicial para el equipo. Y da la sensación de que el desencuentro sigue vigente.
El centrocampista advirtió que la fortaleza ‘azzurra’ está en que son "un grupo" y van "todos en la misma dirección". "España es un rival díficil, cuando la veo se me asemeja al Barcelona que hace dos años venció la ‘Champions’", recalcó.
La selección debe mejorar, y mucho, esta faceta defensiva si quiere tener opciones en cuartos de final ante Italia, una de las mejores selecciones de la Eurocopa en la estrategia.