Buscador ofrecido por Google

fútbol - selección

El gigante en el que nadie creía

Torpón y con fama de gafe en sus inicios, Luca Toni quiso dejar el fútbol hace diez años; su novia le convenció para que siguiera y ahora es el estandarte de Italia.

VMT -16:19:31 - 20/06/2008

Luca Toni resucitó para el fútbol hace una década gracias a su hermano Andrea y su novia Marta. Harto de deambular por equipos de tercera y de que los supuestos entendidos le dijeran que no valía para el deporte del balón por su altura y torpeza de movimientos, el gigantón de Pavullo nel Frignano (Módena) había decidido arrojar la toalla. Era duro tener fama de gafe, aunque lo era aún más ver jornada tras jornada cómo las aficiones de los clubes rivales se mofaban de él cada vez que iba a lanzar un penalti por su tendencia a resbalarse antes de golpear la pelota. Pero sus allegados le convencieron para que continuara intentándolo y aquéllos que se reían del entonces desgarbado futbolista hoy le veneran y le consideran uno de los estandartes de Italia.

"Los sueños se consiguen con sacrificio", ha declarado en más de una ocasión. Sabe de lo que habla, porque sólo su familia creyó en él. Ya de niño, era el último al que elegían a pares o nones para los partidos del barrio. Su tesón tuvo su recompensa cuando, un buen día, un ojeador del Módena le dio una oportunidad. Su padre, pintor autónomo, y su madre, conserje en una escuela infantil, no podían llevarle a los entrenamientos. "Nada más salir del colegio iba a casa, cogía un bocadillo y al autobús para ir a Módena.

Volvía ya por la noche, agotado", recuerda. Los fines de semana era su hermano Andrea quien le acompañaba a los campos y le animaba a seguir adelante. Lloró en su hombro muchas veces cuando le señalaban y murmuraban por su estatura y su impericia.

Superada la adolescencia, con 20 años recaló en el Fiorenzuola, de la serie C, y el infierno continuó. El técnico nunca le ponía y a Toni, hasta entonces un joven hogareño e introvertido, empezó a gustarle la noche. Cumpliría contrato y abandonaría, lo tenía asumido. Quiso el destino que en una de sus salidas nocturnas conociera a Marta Cecchetto, una modelo que ya empezaba a despuntar y que, además de en su novia, se convirtió en su ángel de la guarda. Sin ella, su carrera como futbolista no hubiera existido.

"Sigue", le dijo.

Fichó por el Lodigiani y, de repente, cambió su suerte. La ruleta de la fortuna le dio una tregua y el gigantón de 1,94 metros empezó a meter goles y a ganar autoestima. A tener fe en sí mismo.

Luego llegarían el Treviso y el Vicenza antes de dar el salto a la serie A en el Brescia de Roberto Bagio. Parecía que todo iba bien, pero la Primera italiana fue mucho para él y descendió un escalón al recalar en el Palermo. Nadie hubiera dicho que comenzaría allí una vida de color de rosa, el tono de la camiseta del club siciliano. El delantero centro se salió, subió al equipo y de un plumazo entró en el mercado de los fichajes de élite.

Los adinerados hermanos Della Valle adquirieron la Fiorentina y rescataron del olvido al técnico Cesare Prandelli, quien se había pasado un año en blanco por una enfermedad grave de su esposa tras haber dirigido a la Roma. Sólo puso una condición para aceptar: comprar a Luca Toni. Los populares empresarios del calzado no lo dudaron ni un instante, tiraron de chequera y pusieron encima de la mesa del Palermo 18 millones de euros. Y así se dio la vuelta a la historia del desdichado Toni, quien marcó 31 goles con la Fiorentina en la temporada 2005-2006, logró la bota de oro y fue llamado a la selección. A pesar de los cantos de sirena de los principales clubes europeos, el delantero se quedó una campaña más en Florencia para ayudar el equipo, en situación crítica por el escándalo de los partidos amañados en el "Calcio".

El salto definitivo lo dio el pasado año con su fichaje por el Bayern Munich, con el que ha marcado 24 goles en 31 encuentros y lo ha ganado todo en Alemania -Bundesliga, Copa de la Liga y Copa alemana-. No está nada mal para un futbolista que, como él mismo ha reconocido, aprendió recientemente a rematar de cabeza. Han pasado diez años desde que estuvo a punto de dejar el fútbol. Es un jugador tardío, pero él cree que ha merecido la pena. Eso sí, no olvida lo que sufrió en el Fiorenzuola, cuyo entrenador, de apellido Cavasin, no sólo le dejaba siempre en el banquillo, sino que le trató "muy mal humanamente". Eso le sirvió para apretar los dientes y cumplir su sueño.

Italia, siempre tan necesitada de héroes, ha hecho suya esta historia de superación personal y ha convertido a Toni en su emblema. El Getafe sufrió su pegada en la última Copa de la UEFA cuando, con la eliminatoria en el bolsillo, el gigantón en el que nadie creía se elevó en el área y solventó el cruce en el descuento. A la italiana, como siempre, aunque jugara en un equipo germano.

Añadir comentario

ACB TV
<b>ACB TV</b>

Vídeos

Descubre a...
Descubre a...
Wesley Sneijder

¿Sabes por que su apodo es el de 'El Pitbull'? DescúbreloAquí.

El Personaje
El Personaje
Sergio Ramos

Se ha convertido en uno de los imprescindibles de los blancos.

El Personaje
El Personaje
Dani Güiza

Es una de las novedades de la lista de Aragones para jugar con la roja.

El Personaje
El Personaje
Albert Riera

¿Sabes que el Espanyol le descartó y luego le repescó?

El personaje
El personaje

¿Sabes que el Real Madrid le descartó por ser demasiado bajito?