
Luis Aragonés fue el más madrugador. Muy a primera hora ya estaba en el «hall» del hotel con los colores de la selección ultimando los preparativos para recibir a los internacionales.
VMT -08:32:23 - 27/05/2008
Estaba muy tranquilo e iniciaba su penúltimo viaje con España bajo el paraguas de la serenidad y concienciado para esquivar los charcos que lleguen hasta el final. La primera jornada de la selección en Las Rozas tuvo mucho ajetreo, algo de color rosa y muy poco fútbol. Arrancó la concentración con suspense. Álvaro Arbeloa, como buen debutante, fue el primero en aparecer por la Ciudad del Fútbol y una rubia explosiva de un programa medio rosa lo raptó en su micrófono nada más abrir la puerta del taxi. El jugador del Liverpool se despistó en el tercer grado y... Olvidó la maleta en el vehículo.
¡Qué manera de arrancar! Menos mal que guardó el resguardo de pago y por ahí se buscó a taxista y enseres. Antes de la comida la maleta apareció intacta. El siguiente protagonista fue Dani Güiza. Apareció en un llamativo Audi Q7 blanco y con Nuria Bermúdez en su interior. La pareja del delantero ha abandonado las portadas de las revistas rosas y ahora se cotizan sus apariciones.
El más madrugador fue Arbeloa. Y el más perezoso, Xabi Alonso. El centrocampista llegó con un cuarto de hora de retraso, pero fue repescado sin problemas. Con él llegó la maleta del despistado. Los capitanes, Casillas, Puyol y Xavi, se quedaron mudos. Como Fernando Torres, que ya tiene una lista con 54 peticiones de prensa. Cazorla, Capdevila, Ramos y Güiza cumplieron con el «canutazo». Todos coincidieron. Muchas ganas, ilusión... pero que no se confunda con la realidad, con la sequía de España en los grandes eventos. El relato de los protagonistas estuvo salpicado por un «friki» que no paraba de vociferar detrás de una valla. Llevaba una camiseta del Madrid con el 7 y Raúl. Buscaba a Luis para provocar y salir en la televisión.
Partido entre presos
Después de la comida siguió la jornada sin fútbol. Luis Aragonés, Casillas, Palop y Sergio Ramos se acercaron hasta uno de los campos para entregar los trofeos de un partido entre reclusos, disputado entre presos de Meco y Soto del Real. Este evento se celebró por el convenio firmado entre la FEF e Instituciones Penitenciarias.
Fue una jornada dura para los médicos y los fisios. La mita de los jugadores acudió a la Clínica Cemtro para que le hiciesen un electrocardiograma, mientras el resto pasaba una prueba de esfuerzo (hoy se invierten los grupos). Además, por la mañana pasarán la clásica analítica y por la noche se someterán a un control antidopaje interno.
Más noticias de Selección