
A pesar de que pasó demasiados apuros tras la igualada, el equipo vigués demostró ser superior al tercer clasificado de la Liga italiana
Vocento VMT -22:56:43 - 13/12/2006
El Celta estaba obligado a empatar en el campo del Palermo para continuar en Europa y cumplió su objetivo, aunque sufrió más de lo esperado después de adelantarse en el marcador al comienzo de la segunda parte. A pesar de que pasó demasiados apuros tras la igualada, el equipo vigués demostró ser superior al tercer clasificado de la Liga italiana, que se despidió de la UEFA porque sólo le valía la victoria ante los gallegos. Como segundo de grupo, el equipo de Fernando Vázquez se medirá en los dieciseisavos de final a uno de los eliminados de la Liga de Campeones, ya en un duelo de eliminatoria directa.
Ante un Palermo que jugó toda la primera parte al contraataque, el Celta salió a por el gol desde el pitido inicial y, sin pasar en ese periodo ningún apuro por el buen rendimiento de sus centrales, mereció irse al descanso con ventaja. Canobbio se movió bien entre líneas y Gustavo López y Nené también crearon muchos problemas a la zaga italiana, pero al Celta le falló la definición. El poste evitó que una vaselina de Nené acabase en la red cuando se acercaba el descanso y el portero italiano evitó que un remate de Canobbio a los dos minutos y un trallazo de Contreras desde fuera del área acabase en la red.
No sólo se sintió muy cómodo el Celta en el primer tiempo, sino que dio una sorprendente sensación de autoridad en terreno siciliano. Los vigueses dominaron en todo momento y el Palermo, especulando, dio una pobre imagen, esperando que se le presentase alguna oportunidad. Sin embargo, tras la superioridad demostrada en la primera parte, la decoración cambió en el segundo tiempo, por la mayor ambición del Palermo y el bajón del Celta. Precisamente, cuando peor lo estaba pasando el equipo de Fernando Vázquez, cuando el Palermo ya había acariciado el empate, llegó el gol de Baiano, con la colaboración de un defensa.
El Palermo estaba ya fuera de la UEFA y su técnico decidió realizar dos cambios más ofensivos que le dieron resultado -aunque no fue suficiente-, con el gol de Tedesco sólo siete minutos después de salir. Los nervios volvieron entonces al Celta, que se fue quedando sin fuerzas e ideas, y el encuentro se fue consumiendo con alternativas en ambos campos, pero con el Palermo más cerca de un gol que habría sepultado todas las esperanzas de los españoles. Hubiera sido un fracaso para el Celta tras adelantarse en el marcador.
Más noticias de UEFA