
El golfista norteamericano necesitó 19 hoyos para derrotar a Rocco Mediate en el desempate. Ya sólo le faltan cuatro ‘salmones’ para igualar el récord de Jack Nicklaus de ‘Majors’ en su carrera.
VMT -14:20:16 - 17/06/2008
Día a día, torneo a torneo, ‘Tiger’ Woods aumenta su leyenda como uno de los mejores jugadores que jamás haya existido en la historia del golf. Todavía convaleciente de una operación de rodilla, el número uno del mundo necesitó 19 hoyos extras para conquistar el Abierto de Estados Unidos, segundo torneo de ‘Grand Slam’ de la temporada, y sumar así el tercero de su palmarés. Ya sólo le faltan cuatro ‘salmones’ para igualar el récord de Jack Nicklaus de ‘Majors’ en su carrera. Es la tercera vez, desde 1954, que el desempate se extiende más allá de los 18 hoyos estipulados.
La última vez fue en 1994, cuando Ernie Els necesitó dos hoyos más para derrotar a Loren Roberts, después de que ambos terminaran con 74 golpes. Colin Montgomerie ya había quedado fuera al terminar con 78 golpes extras.
El ganador del Abierto de Estados Unidos se hizo desear: 91 hoyos necesitó Woods para derrotar a su rival, aunque al final fue Rocco quien cometió un inoportuno ‘bogey’ en la muerte súbita y dio el triunfo a Tiger, que se fundió en un abrazo con su ‘caddie’ Steve Williams, descargando así toda la tensión de los dos últimos días. Habitualmente, los ‘play-off’ a 18 del Open de Estados Unidos (único torneo del mundo que mantiene esa práctica) suelen ser monótonos y faltos de emoción, como el último de ellos entre Retief Goosen y Mark Brooks en 2001, y que terminó con victoria del surafricano. Pero no ha fue así en esta ocasión. Los aficionados que aguantaron hasta el lunes asistieron a un espectáculo único, con un Tiger que comenzó dominando hasta el hoyo 14; que fue perdiendo en los hoyos decisivos, tras los tres ‘birdies’ consecutivos de Mediate en los hoyos 13, 14 y 15, después de que Woods cometiera dos ‘bogeys’ seguidos; y que resucitó, cual ave Fénix en el 18, con otro ‘birdie’ magistral, cuando Rocco volvía a verse con el primer ‘Major’ en casa, igual que le ocurriera al final de la jornada del domingo.
Fue de nuevo en el 18 el que le dio la vida a Woods; el agujero talismán que esta semana tan buen rendimiento le ha dado: ‘eagle’ el tercer día para meter la cabeza entre los líderes, ‘birdie’ el domingo para forzar el ‘play-off’ y de nuevo ‘birdie’ al final del desempate para volver a robarle la ilusión al veterano Rocco Mediate, que resistió muy bien los envites del ‘Tigre’. Cualquier otro en su caso hubiera dejado caer los brazos, impotente contra el frontón Woods, que aún cojeando, las devolvió desde todos los rincones de la pista.
El larguísimo campo de Torrey Pines no tiene secretos para el número uno del mundo, que ha ganado aquí seis Buick Invitational del Circuito americano. Las estadísticas se confirman: de doce ‘play-off’ que ha disputado Tiger sólo ha perdido uno, y ese honor de vencerle le corresponde a Billy Mayfair, que superó al joven Woods en 1998, en el Nissan Open, del PGA Tour americano. Desde entonces, nadie ha podido hincarle el diente en la muerte súbita; y nadie ha podido derrotarle cuando Tiger ha salido de líder en la ronda final de un torneo, con desempate o sin él.
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