
El golfista cántabro opina que "Nick Faldo tendrá que cambiar el chip y ser el catalizador que mantenga unido el vestuario".
VMT -14:28:05 - 18/09/2008
Severiano Ballesteros, héroe de la Ryder Cup durante más de dos décadas, y uno de los capitanes más carismáticos que ha tenido la competición, está convencido de que la edición que se disputa este fin de semana en Valhalla (Louisville) "será más reñida de lo que la gente piensa". Ballesteros fue una de las primeras incorporaciones no británicas al equipo europeo de la Ryder en 1979, junto con Antonio Garrido. El equipo del viejo continente dejó de llamarse Gran Bretaña e Irlanda para denominarse Europa, y todo por consejo de Jack "Oso Dorado" Nicklaus, ya que el claro dominio americano durante décadas hizo decaer el interés por esta competición que casi agonizaba. El golfista cántabro fue uno de los grandes artífices de que este torneo -de claro signo dominante de las barras y estrellas- diera un giro de 180 grados. Desde 1979 Europa ha obtenido siete victorias, frente a seis de Estados Unidos y un empate que favoreció al equipo no americano, ya que retuvo la Copa.
En 1997 Ballesteros ocupó el puesto de capitán del equipo en la primer Ryder que se disputó fuera de las Islas Británicas, en Valderrama (Cádiz), y la victoria fue para el español por 14 y medio a 13 y medio. Fueron tiempos gloriosos los de la década de los 80, cuando los "5 Fab", la "Quinta de Seve", hacían historia en la Ryder. Nick Faldo, el ahora capitán del equipo, fue uno sus integrantes. Y el inglés tiene el récord más increíble que jamás haya tenido un jugador: 11 títulos de la Ryder Cup (de 1977 a 1997), 46 partidos jugados, 23 ganados y 25 puntos aportados al equipo. Sin duda, el mejor de todos los tiempos.
"En la época en que Faldo era uno de los mejores del mundo se caracterizaba por ser un jugador muy individualista, que no es nada malo en golf, pero esta semana tendrá que cambiar el chip y ser el catalizador que mantenga unido el vestuario", opina Ballesteros, que defiende la postura del británico para confeccionar el equipo europeo. "Sé que Faldo ha sido muy criticado por sus dos elecciones para el equipo, Casey y Poulter, dos británicos además. No ha sido una decisión muy popular porque todo el mundo le pedía que eligiera a Darren Clarke, un jugador entrañable y que se ha esforzado mucho en las últimas semanas por intentar llegar al equipo. La última Ryder fue muy emotiva para el irlandés, poco después de la muerte de su mujer a causa del cáncer. Fue todo un ejemplo de superación que empujó a ganar a todo el equipo. Supongo que elegir a Casey y Poulter responde a una estrategia de Nick, y tomar esa decisión impopular es una buena señal de firmeza y seguridad en sus convicciones", apunta el maestro cántabro.
Las armas de USA
"Seve" también conoce muy bien a Paul Azinger, capitán del equipo estadounidense. Se enfrentaron en la Ryder de 1989 y 1991, con una victoria para cada uno. El español sabe que su mayor peligro reside fuera del campo: "Es un jugador al que no le gusta perder y usa muy bien todas las armas de las que dispone. Utiliza muy bien la guerra psicológica, y ya lleva semanas usándola.
Diciendo que el equipo europeo es muy superior al americano, que Europa es la gran favorita a la victoria, que esperan no perder por mucho y dar la batalla hasta el final... Con todo ello pretende que los europeos se confíen demasiado y que el exceso de confianza les haga cometer errores. Ese es el peligro real que puede tener Europa".
Respecto a la ausencia de Tiger Woods, que se recupera de una operación de rodilla, Ballesteros reconoce que la baja del número uno del mundo será beneficioso para los europeos: "Que sea bueno o no para el equipo americano, que el juego individualista de Woods beneficie al equipo o no Sobre eso habría mucho que discutir. Yo creo que no tener a tu lado al mejor jugador del momento en el mundo es una clara desventaja para los americanos". "Esta va a ser una Ryder Cup muy reñida, más de lo que los aficionados, de uno u otro bando, creen", insiste en vísperas de este torneo que en llegará a 600 millones de hogares en 198 países.
Más noticias de Golf