
Ninguno de los que le siguen en la lista de longevidad está ya en disposición de alcanzarle y de los que están más en forma, sólo Vijay Singh (32) ha sido capaz de darle un susto el año pasado.
Vocento VMT -10:49:09 - 19/07/2006
Todo está preparado en Hoylake para acoger la 135 edición del Open Británico. Se trata del más emblemático de los torneos del Grand Slam y el que tiene un mayor significado emocional para los jugadores. El juego regresa a sus orígenes y a todo el mundo le gusta jugar bien en la cuna del golf.
En las jornadas previas al comienzo de la acción dos campeones han centrado la atención de los aficionados y periodistas. Por un lado, un auténtico ídolo en las islas, Severiano Ballesteros, que vuelve a competir cinco años después de su última participación. Sus crónicos problemas físicos le habían impedido acudir en las recientes ediciones y ahora acude a Inglaterra con un talante muy diferente.
El cántabro, de 49 años, sabe que ya no está al mismo nivel que los jugadores actuales del circuito y lo que busca son buenas sensaciones para dar el salto al circuito Senior el año próximo. La semana pasada participó con su sobrino Raúl en el Campeonato de España de Dobles y aquí llevará a su hijo Javier como "caddie". Quiere sentirse a gusto en el campo y busca el apoyo de los suyos.
A las seis de la mañana
En el otro plano, el competitivo, Tiger Woods es el centro de todas las miradas. A pesar de salir a entrenarse a las 6"30 de la mañana, llevaba a su estela más espectadores de los que se ven en la mayoría de los torneos europeos. Y es que el número uno mundial tiene que pagar su peaje en todos los campos por los que pasa.
En este caso, el californiano ha cambiado su rutina habitual de viajar los días previos a Irlanda antes de este "grande". La muerte de su padre después del Masters le sumió en un profundo bache del que parece que está empezando a salir. "No hay día que pase que no me acuerde de él -declaró compungido- porque teníamos una relación que iba mucho más allá de la habitual entre un padre y un hijo. Éramos grandes amigos y a mi me ayudaba mucho en mis viajes y en mi profesión". De hecho, estos viajes a Europa siempre los preparaban con especial atención. Y a Earl Woods le gustaba que su vástago se pelease con los "links" porque "decía que así me veía obligado a utilizar la imaginación y podía desplegar todos mis recursos".
Esta semana, aparte de ser la más deseada por el total de los golfistas, es muy especial para el genio norteamericano. Cumple 400 desde que accedió por primera vez al primer puesto del "ranking" universal y cada vez está poniendo el registro más inalcanzable para sus perseguidores. Ninguno de los que le siguen en la lista de longevidad está ya en disposición de alcanzarle (Norman, 331; Faldo, 97; Ballesteros, 61; Woosnam, 50 y Price, 41) y de los que están más en forma, sólo Vijay Singh (32) ha sido capaz de darle un susto el año pasado. Ernie Els (9) tendrá que remar mucho si quiere volver a ser número uno algún día.
Las opciones de Tiger en Royal Liverpool son máximas, sobre todo teniendo en cuenta el segundo puesto logrado en el Western Open en su última aparición pública. "Vengo en buena forma y con muchas ganas. No solemos jugar en recorridos tan rápidos y ondulados como éste por lo que habrá que ser creativo y barajar muchas opciones antes de dar cada golpe".
Para el campeón defensor, la única pega en sus primeras rondas será que le han emparejado con Nick Faldo, con quien tiene una relación muy fría después de que el inglés le criticara su "swing" en la televisión americana. "La verdad es que no hablamos mucho y no creo que en pleno Open Británico sea el mejor momento para hacerlo", concluyó.
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