
Con su victoria en la gran final del Peugeot Tour, copatrocinado por Vocento, Carlos Balmaseda ha corroborado que es el auténtico dominador del golf nacional.
Vocento VMT -08:39:25 - 26/11/2007
Ha ganado cuatro pruebas individuales que le han llevado a inscribir su nombre en la «Triple Corona»: el Campeonato de España, el Circuito Nacional y el de Madrid. Algo nunca visto hasta ahora. Se llevó los campeonatos locales de Aranjuez y Puerta Hierro, el Paternina de Las Margas y ayer el Peugeot de El Rompido, con un golpe de ventaja sobre Pedro Linhart y tres sobre Alfredo García y Sebastián García. El Orden de Mérito llegó de postre.
«No cabe duda de que ha sido mi mejor año -comenta- y estoy muy contento por ello. Sin embargo, aunque al principio no imaginaba ni de lejos que pudiera lograr estos éxitos, me queda una pequeña espina clavada».
Un ganador solidario
El madrileño es un perfeccionista y no puede evitar recordar con desagrado su paso por las clasificatorias del Circuito Europeo, en las que no llegó a obtener la tarjeta. «Ése era mi objetivo real y el que no se me va de la cabeza. Soy consciente de que es muy importante lo que he hecho, porque en España hay muy buenos jugadores y cada vez se hace más difícil ganar, pero hasta que no me vea en el Tour no me sentiré un golfista completo».
«Charly» es un personaje perfectamente reconocible. Además de por sus múltiples contratos publicitarios, no duda en vestirse a lo retro y con llamativos colores. «Me gusta que se me vea y aportar algo diferente. Este deporte no tiene por qué ser aburrido. Yo vivo de esto, necesito destacar y jugar lo más que pueda para llevar ingresos a mi familia».
Precisamente «sus niños» han sido su gran apoyo esta temporada. Pero no sólo sus dos hijas, sino los numerosos pequeños enfermos para los que ha recaudado fondos a través de su programa «Balmaseda-Birdie», que dona 20 euros por cada golpe de menos a la Fundación Síndrome de West y la Asociación Asion. «Gracias a ellos he sumado 8.000 euros; en más de una ocasión, cuando las cosas me iban mal, pensaba en los chavales y me venía arriba. Se lo dedico de corazón».
El profesional del Club de Campo todavía no ha terminado la temporada (le quedan aún tres pruebas, por lo que acabará con 46) y sólo piensa en descansar. «Estamos todos muy fatigados, tanto mi familia como yo, pues no me han visto el pelo en todo el año. Creo que me he ganado un descansito».
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