
El golfista estadounidense Tiger Woods, vencedor el pasado lunes del Open USA, tendrá que pasar por el quirófano para someterse a una cirujía de reconstrucción en el ligamento cruzado anterior de la rodilla izquierda.

La veterana atleta negó haber consumido cualquier tipo de sustancia dopante y puso en duda la veracidad de los controles, algo que ya hizo la austriaca Susanne Pumper, que también dio positivo en la misma prueba.