
Las ciudades de Chicago, Tokio, Río, Praga, Doha y Bakú serán las rivales de Madrid en la lucha por la organización de los Juegos Olímpicos de 2016.
VMT -11:41:59 - 02/06/2008
Chicago, la ciudad más grande del estado de Illinois y sede de los partidos de los Bulls de la NBA, es la apuesta de Estados Unidos por acoger dos décadas después, la última fue en Atlanta en 1996, los Juegos Olímpicos de verano y parte entre las favoritas, junto a Tokio y Madrid, para ganar la carrera por la edición de 2016.
El "gigante americano" sí apuesta ahora por los Juegos Olímpicos después de que Nueva York jugara un papel testimonial en la elección de 2012, donde superó la criba inicial, pero quedó en el cuarto lugar de las cinco candidatas (detrás de Londres, París, Madrid y por delante tan sólo de Moscú) en la votación en Singapur.
Prueba de ello fue que el Comité Olímpico estadounidense, el USOC, recibió hasta cinco solicitudes -San Francisco, Filadelfia y Houston quedaron descartadas anteriormente- en la fase de elección nacional y se decantó por Chicago en detrimento de Los Ángeles en la votación final.
Elegida como sede de los Juegos Olímpicos en 1904, Chicago, una de las ciudades más ricas del mundo en la actualidad, cedió el derecho de organizar la cita olímpica a San Luis para hacerla coincidir con la celebración de la Exposición Universal de aquel año.
Si alberga los Juegos de 2016, el Lago Michigan sería el epicentro de las sedes, que estarían repartidas en cuatro zonas en el interior o la periferia del centro de la ciudad, lo que permitiría al 91 por ciento de los deportistas estar en sus respectivos lugares de competición en un máximo, según recoge en su informe, de 15 minutos.
Los cuatro complejos, norte, central, sur y oeste, se hallan en un radio de 15 kilómetros y a pocos minutos en coche unos de otros y el central albergaría 19 deportes y disciplinas olímpicas. El aeropuerto O"Hare, a más de 30 kilómetros de la Villa Olímpica y con un tráfico de 76,5 millones de pasajeros cada año, trasladaría a la familia de los Juegos.
Estados Unidos trata de desprenderse definitivamente del escándalo de corrupción que sacudió a la concesión de los Juegos de invierno en Salt Lake City en 2002.
En su contra juega la celebración de Londres 2012, pues la capital del Reino Unido está más próxima al mundo anglosajón que al europeo. A favor están, por el momento, las encuestas. A finales de mayo, el portal especializado "www.gamesbid.com" le daba como favorita (60,73) apenas unas décimas por delante de Tokio (60,6), Río de Janeiro (59,9) y Madrid (59,5).
Tokio, el yen contra la cercanía de Pekín
Tokio se ha volcado a por los Juegos Olímpicos de 2016 apoyado en su posición económica hegemónica, unas construcciones vanguardistas frente a su bahía y en recuperar lugares emblemáticos de la edición de 1964, entre ellos el Estadio Nacional de Kasumigaoka, pero con el hándicap de la cercanía de los Juegos de Pekín de este próximo verano.
Precisamente una ciudad nipona, Osaka, pugnó con la capital china por lograr el privilegio de albergar los primeros Juegos Olímpicos en el continente asiático en el nuevo siglo. Para llegar hasta el "corte" del próximo miércoles en Atenas, Tokio tuvo que superar a Fukuoka en la fase nacional.
Los responsables de la candidatura nipona pretenden que durante los Juegos Tokio se convierta en un enorme "parque olímpico", construido en torno al Estadio Olímpico, que se alzaría frente a la Bahía de la ciudad y sería la "puerta" de acceso a los Juegos. Dicho parque se subdividiría en dos áreas: la "Zona Legado" y la "Zona de la Bahía de Tokio".
Estas dos zonas acogerían, a su vez, cinco núcleos de sedes de competición y otras seis serían independientes: canoa-kayak, vela, hockey, pentathlon moderno, ciclismo (pista) y boxeo. Y de las 31 sedes de competición, tan sólo 10 serían construidas exclusivamente para los Juegos y la mitad de ellas, temporales.
Además, se rehabilitarían y reutilizarán el Gimnasio Metropolitano de Tokio, sede de la competición de gimnasia y waterpolo en 1964, para la Gimnasia Rítmica y el tenis de mesa; el Estadio Olímpico de Kasumigaoka, para el fútbol; el Estadio de Yoyogi, para el balonmano y baloncesto, y el Nippon Budokan, que sería el escenario del judo y la lucha.
El alojamiento, con más 109.000 habitaciones en hoteles de 3, 4 y 5 estrellas, y el transporte, pues el Aeropuerto Internacional, conocido como aeródromo de Haneda y que tiene un tráfico de 63 millones de pasajeros anuales, está a tan sólo a 10 kilómetros del centro de la ciudad, son dos de sus puntos más fuertes. El más endeble, quizá, es que tan sólo el 68 por ciento de los tokiotas quieren los Juegos.
Río de Janeiro luchará por tener los primeros Juegos Olímpicos en Sudamérica
Río de Janeiro porta la bandera para organizar en 2016 los primeros Juegos de la historia en el continente sudamericano en su cuarto intento por albergar la cita olímpica, después de sus anteriores postulaciones fallidas para 1936, 2004 y 2012, estas dos últimas en las que ni siquiera pasó el "corte". En cambio, la regla no escrita de la rotación de continentes, que restaría opciones a Tokio y Madrid, y el hecho histórico de convertirse en el primer país de América del Sur que acogiera los Juegos le permiten afrontar este proceso con más garantías que en el pasado.
Además, sumará la experiencia e infraestructuras acumuladas en los Juegos Panamericanos de 2007 y la Copa del Mundo de fútbol en 2014, aunque este último evento se ve con recelo por algunos miembros del Comité Olímpico Internacional (COI), pues consideran que no se pueden organizar dos acontecimientos de este calibre con tan pocas fechas de distancia. Brasil pretende que los Juegos Olímpicos se conviertan en un escaparate para mostrar los progresos de una nación que, actualmente, está considerada como la séptima economía del mundo, líder en programas de biocarburantes, industria agroalimentaria y de reciclaje.
Para ello, sus responsables han diseñado siete núcleos de competición repartidos en cuatro zonas (Barra, Copacabana, Maracaná y Deodoro), en la que más del 50 por ciento de las pruebas se disputarían a entre 5 y 10 minutos de la Villa Olímpica y el 80 por ciento, a cerca de 30 minutos. El corazón de los Juegos estaría en la zona Barra, rodeada de montañas, playas y lagos, que acogería a 20 deportes en 14 sedes repartidas en el Parque Olímpico de Río y el Centro de Exposiciones Riocentro.
El Estadio Olímpico Joao Havelange fue inaugurado en 2007 con ocasión de los Juegos Panamericanos. Con una capacidad actual de 45.000 espectadores sería ampliado hasta contar con 60.000 asientos en el caso de ser elegida sede de los Juegos Olímpicos y Paralímpicos el 2 de octubre de 2009 en Copenhague (Dinamarca). El aeropuerto internacional Antonio Carlos Jobim (Galeao), con un tráfico de 15 millones de pasajeros al año, se halla a apenas 15 kilómetros de la Villa Olímpica, aunque Río "suspende" en alojamiento, ya que tan sólo acumula 19.000 habitaciones en un radio de 50 kilómetros.
Aún así, Río aparece en los pronósticos para ser una de las cuatro ciudades, junto a Tokio, Chicago y Madrid, que podrán añadir el apellido de "ciudad candidata" a partir de las 18.30 horas del próximo 4 de junio. Entonces, cerca de ocho de cada diez cariocas saldrán a las calles a festejarlo.
Doha, Bakú y Praga, el primer paso hacia una candidatura con más opciones
Doha (Qatar), Bakú (Azerbaiyán) y Praga parten, a priori, con pocas posibilidades de superar el "corte" que el Comité Olímpico Internacional (COI) llevará a cabo el próximo miércoles 4 de junio en Atenas entre las siete ciudades aspirantes -Chicago, Tokio, Río de Janeiro y Madrid son el resto- a los Juegos Olímpicos de 2016 que optan a ser declaradas "candidatas". El pequeño tamaño de las tres ciudades (Bakú, con 1,9 millones de habitantes es la más populosa) es un hándicap muy grande para albergar un evento como los Juegos Olímpicos, que requieren de unas infraestructuras, hoteleras sobre todo, que ninguna de ellas podría soportar.
Los petrodólares y las modernas instalaciones de Doha colocan a la capital qatarí, la primera candidatura en la historia de un país de la península Arábiga, como la mejor colocada para poder dar la sorpresa de superar la primera "criba" del COI y seguir en la carrera hasta la elección definitiva el 2 de octubre de 2009 en Copenhague. Sin embargo, las altas temperaturas que padece durante el período estival, en el que se superan ampliamente los 40 grados centígrados, y que obligarían a disputar los Juegos entre mediados y finales de octubre, y la inestabilidad política que se vive en Oriente Medio juegan en su contra.
Doha reparte sus sedes en tres complejos principales, el Parque Olímpico de Doha, el Complejo del Club de Qatar y el de Al-Gharaffa, en el que se disputarían las pruebas de 20 deportes, y dispone ya del 70 por ciento de las instalaciones necesarias, que han acogido competiciones internacionales, caso de los Juegos Asiáticos en 2006. Además, el Estadio Khalifa y el Aspire Zone, el pabellón cubierto más grande del mundo, incluidos en el proyecto, han recibido la medalla de plata del COI. La candidatura del emirato del Golfo Pérsico cuenta,además, entre sus colaboradores a Mike Lee, portavoz y asesor personal de Sebastian Coe en Londres 2012.
Praga propone la celebración de los Juegos en el centro urbano y reúne las sedes en tres cinturones, el Parque Olímpico, el Centro Deportivo Eden y el T-Mobile Arena, pero tiene un importante déficit en alojamiento, pues ofrece apenas 14.400 camas en hoteles de 4 y 5 estrellas un radio de 50 kilómetros. Las escasas infraestructuras deportivas con las que cuenta la capital checa y la proximidad de Londres 2012 y Sochi (Rusia) 2014 hacen que los responsables de la candidatura se hayan tomado este proceso de selección como el primer paso hacia otro proyecto con más posibilidades de éxito.
Con una breve historia olímpica, pues debutó en los Juegos de Atlanta"96, Azerbaiyán posee también escasas posibilidades de seguir en la pugna por los Juegos en su primera tentativa por acoger los Juegos. La falta de experiencia deportiva e infraestructuras y la propia cercanía de los Juegos de invierno de Sochi en 2014 hacen poco probable que Bakú, que ha propuesto un parque olímpico sobre un campo petrolídero reciclado y que 29 de las 32 sedes estén a 10 kilómetros de la Villa Olímpica, logre una plaza de finalista.
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