La final del supergigante femenino será una carrera que pasará a la historia.
Vocento VMT -08:56:00 - 21/02/2006
El primer capítulo lo escribió la austriaca Michaela Dorfmeister al convertirse en la primera esquiadora de la historia en ganar los títulos olímpicos de dos disciplinas de velocidad en una misma edición ya que el oro de ayer lo unió al que ganó el miércoles en el descenso.
Mérito especial añadido al tratarse de su temporada de despedida, lo que no hace más que confirmar el gran momento de forma que atraviesa o que el correr sin presión de resultados siempre es positivo. No puede tener así una mejor despedida esta esquiadora austriaca de 32 años, quien se ha asegurado también el Globo de Cristal en la Copa del Mundo de descenso.
El segundo capítulo lo firmó la croata Janica Kostelic quien con su medalla de plata de ayer se ha convertido en la esquiadora más laureada de la historia del olimpismo al colgarse cuatro medallas de oro y dos de plata. Kostelic -a quien le ha beneficiado el aplazamiento de la prueba ya que no estaba el domingo en condiciones físicas de competir- va camino de acercarse a la proeza de Salt Lake City, donde ganó tres oros y una plata. Le quedan el eslalon y el gigante, donde se las verá con María José Rienda.
La decepción llegó en la persona de la sueca Anja Paerson -campeona del mundo de supergigante y ganadora en esta misma pista hace un año en el descenso y en el supergigante- que fue decimosegunda. Paerson se ha unido así al grupo de figuras que no han brillado en estos Juegos.
La medalla de bronce fue para otra de las «chicas de oro» del esquí austríaco, Alexandra Meissnitzer, que entró a 59 centésimas de Dorfmeister y se colgó al pecho el bronce, en una jornada gloriosa para la delegación austriaca que además de estas dos medallas también sumó el oro y el bronce en el gigante masculino gracias a Benjamin Raich y Hermann Maier, además del oro en la prueba de saltos. No les ha venido nada mal esta ración de éxitos en una jornada difícil para ellos cuando se está hablando tanto de dopaje en torno a su equipo de fondo y biatlón.
María José Rienda, muy elogiada ayer por el mítico Alberto Tomba -dijo de ella que era «muy buena»-, cumplió el guión que tenía previsto de no arriesgar lo más mínimo y tomarse la carrera como un entrenamiento de cara al gigante del viernes. Su clasificación final en el puesto 37 no da para mucho. Mejor que ella se clasificó Carolina Ruiz.
En el gigante masculino, primer título olímpico para el austriaco Benjamin Raich, con Hermann Maier en tercera posición, que gana así su cuarta medalla en unos Juegos de invierno.
La decepción tiene nombre y apellidos también en esta prueba, en la persona de Bode Miller, sexto en esta prueba en la que hace cuatro años se colgó la medalla de plata , y que lleva camino de abandonar Italia sin una sola presea en su maleta, pese a que llegó aquí como uno de los grandes «monstruos» del esquí alpino.
Más noticias de Polideportivo