
Ya lo venía avisando en los últimos meses. "Me encuentro mejor que nunca", había dicho. Y muy pocos le creían. Porque los grandes resultados no llegaban. Y a falta de 29 días para Pekín 2008 ha explotado en Austria.
VMT -13:32:55 - 21/07/2008
A menos de un mes para los Juegos Olímpicos de Pekín, Iván Raña ha vuelto a ganar este domingo una prueba de Copa del Mundo. Ha sido en Kitzbühel (Austria), 5 años después de que el gallego subiera a lo más alto del podio. Es el cuarto triunfo de Raña en Copa del Mundo y el 15º de España. En la capital china, nuestro país tendrá en línea de salida al último ganador de una prueba de Copa del Mundo de 2008 y al actual campeón del mundo.
Desde que venció en Madeira 2003, el de Ordes no había vuelto a saborear las mieles del triunfo a nivel internacional. Raña, campeón del mundo en 2002 y campeón de Europa en 2002 y 2003, tiene en mente una idea fija: colgarse por primera vez una medalla olímpica. No piensa en otra cosa. En Pekín va a disputar sus terceros Juegos. En Sidney 2000 fue quinto. En Atenas 2004 tuvo un mal día cuando era considerado favorito. El 19 de agosto, en la capital china, Raña sueña con subirse al podio junto con Gómez Noya, dos españoles saboreando la gloria olímpica, algo que ningún país ha hecho en toda la historia de este deporte.
Iván ha dado una importante señal para navegantes este domingo. Ya lo venía avisando en los últimos meses. "Me encuentro mejor que nunca", había dicho. Y muy pocos le creían. Porque los grandes resultados no llegaban. Y a falta de 29 días para Pekín 2008 ha explotado. Además, el aviso de Iván a algunos de los favoritos de los Juegos es de cuidado. Porque se ha impuesto con solvencia a algunos de los hombres a batir en China: los neozelandeses Bevan Docherty y Kris Gemmell, el checo Filip Ospaly, el ruso Ivan Vasiliev, los suizos Reto Hug y Sven Riederer. Casi todos medallistas olímpicos, mundiales y europeos.
La exhibición de Raña la habría firmado el imponente Noya. Sin el número uno en la línea de salida en Austria, a Iván ya se le veía fino en los 1.500 metros de natación en el lago Schwarzsee. De allí salía 16º a 16" de Ivan Vasiliev, el primero en el agua. En los 40 km de ciclismo, Raña ya mostraba sus credenciales. En todo momento en cabeza del pelotón, como a él le gusta, controlando la situación, impidiendo escapadas peligrosas. Tan sólo dio oportunidades al suizo Sebastien Gacond y al checo Jan Janour. Pero ninguno de los dos era peligroso.
Y, ya en carrera a pie, de repente Iván se puso a tirar del grupo. Al estilo Noya, con una zancada prodigiosa, Iván se creció.
De repente, todos en fila india ya en la primera vuelta. Tan sólo aguantaban Riederer, Docherty, Vasiliev, los franceses Vidal y Moulai, Gemmell, Ospaly y el alemán Petzold. Y de pronto, en el km 2"5, Raña se quedó solo. Así como suena. El primero que se descolgó del grupo de favoritos fue el jovencísimo británico Alistair Brownlee. Luego le llegó el turno a Petzold. Más tarde a Moulai.
Raña rápidamente se acordó de Noya y apretó los dientes para aumentar la distancia sobre los perseguidores. Fue una lucha bellísima.
Pero en lugar de disminuir la renta, ésta fue creciendo. A falta de una vuelta ya era de 28 segundos. Raña se lo empezó a creer.
Volver otra vez a lo más alto del podio. Increíble. Y el de Ordes se vino arriba. Y de nuevo, 5 años después, llegó el éxito.
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