
"El marcador no refleja lo que ha sido el partido. He jugado bien en ciertos momentos, pero no puedo conceder tantas opciones al rival, consecuencia de la acumulación de partidos, el cansancio y no ir tan fresco", reconoció el balear.

El número uno del mundo, que había asegurado que llegaba a la capital francesa cansado físicamente, superó al tenista local por un cómodo 6-2 y 6-4 en tan sólo una hora y 14 minutos.

El escocés se medirá a Verdasco. El francés Gilles Simon, décimo favorito y finalista en Madrid, doblegó al ruso Igor Andreev por 6-3 y 7-5, lo que sumado al tropiezo del español David Ferrer, le sitúa muy cerca del Masters de Shangai.

Por otra parte, el estadounidense Andy Roddick, séptimo favorito, apeó en segunda ronda al español Feliciano López, que había alcanzado al menos los cuartos de final en los tres últimos torneos que había disputado.

"Necesito divertirme al margen del tenis, así que ya veré si continúo. Debo pensar en ello. Los últimos tres años han sido muy intensos. No tengo presión, nada que demostrar, nada que enseñar", comentó el moscovita.