
Los australianos están asustados. Cuando Ion Tiriac consiguió para Madrid el mini Grand Slam que tendrá lugar en 2009, el rumano lanzó su siguiente reto: lograr la siguiente meta es que la capital se convirtiera en un nuevo Grand Slam.
VMT -08:31:20 - 29/01/2008
El reto de Tiriac fue mal visto por parte del mundo tenístico, pero después del Open australiano la propuesta sigue en pie y es perfectamente reglamentaria, lo que ha levantado multitud de opiniones a favor y en contra. Una de estas últimas ha sido la Francesco Ricci, presidente de la Federación Internacional de Tenis: «Legalmente es posible hacer cambios, pero por historia lo veo muy improbable».
Lo cierto es que la constitución de la ITF permite la creación de nuevos Grand Slam, e incluso el cambio de sus ciudades sede, que es lo que ha atemorizado a los australianos. Según el artículo 2.2b, la ITF puede «reconocer otros Grand Slam por uno o más años, según lo que determine el Consejo». En otras palabras, que ningún Grand Slam tiene asegurada su sede para siempre.
Tiriac lo sabe y por eso lanzó su reto con osadía. «Quiero competir, por eso mañana puedo ir y preguntar cuántos son los premios de Roland Garros. Si me dicen que quince millones, yo los pongo pero quiero estar al nivel de puntos del torneo francés». Es decir, que plantea la posibilidad de crear un quinto Grand Slam.
La inquietud de Australia viene dada porque su propia grandeza está a punto de engullirles. Sus instalaciones ya no son el último grito de la técnica y además se han quedado pequeñas para la gran demanda de espectadores, que pasó de 330.000 en 1998 a casi el doble en la última edición.
Pero el temor australiano no viene dado sólo por la amenaza de Madrid y su mini Grand Slam con aspiraciones. El creciente poderío asiático también podría devorar a los australianos. De hecho, la china Na Li dijo que le gustaría ver el Grand Slam australiano trasladado a Shanghai.
Pero a lo que verdaderamente temen los australianos es al dinero de Tiriac, que podría comprar el Open australiano para traerse ese Grand Slam a España. Al respecto, Gerard Tsobanian, director ejecutivo del Masters Series de Madrid, fue tajante al respecto: «No hemos realizado ningún sondeo para la compra del Open Australia ni tenemos previsto hacerlo, pero si existiera la posibilidad real de compra estaríamos dispuestos a sentarnos a hablar. Aspiramos a tener el mejor torneo del mundo y creemos que es una aspiración legítima. No depende de Tiriac la creación de un nuevo Grand Slam pero la pregunta es quién tiene ese poder de decisión».
La opinión del número uno
El caso es que ni el mismo Federer tiene claro el futuro del tenis mundial. Los periodistas australianos se fueron hacia él y le preguntaron: «Se dice que los españoles quieren comprar Australia. ¿Cree que este Open puede ser Grand Slam para siempre?». Federer se quedó parado con esa cara de ausente que le acompaña a todos sitios y les espetó sin inmutarse: «Bueno, para siempre... No sé. Para siempre es mucho tiempo, aunque no veo un cambio en el futuro cercano».
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