La confirmación del positivo de Landis pone al borde del "KO" al ciclismo
El Phonak se retira
No va más para el Phonak. Cansado de los peligros que entraña la ruleta rusa del dopaje, Andy Rihs, propietario del equipo ciclista, cierra la sala de juego.
El positivo de Landis ha sido la gota que ha colmado la paciencia del multimillonario suizo, que llegó al ciclismo cargado de ilusiones y se va asqueado, harto de soportar positivos protagonizados por corredores que le habían asegurado que iban limpios como una patena.
Rihs anunció ayer, de forma oficial y definitiva, que el equipo desaparecerá a final de temporada. Sus palabras reflejan la desilusión sufrida: «Como apasionado del ciclismo me siento tremendamente decepcionado al constatar que este deporte es ahora sinónimo de dopaje. Lamento profundamente esta situación y en consecuencia he decidido disolver el equipo a final de año». Entristecido, añadió que «por ello me veo obligado a hacer algo que nunca había hecho en mi vida como empresario: abandonar. Lo siento particularmente por los jóvenes corredores suizos, que no tienen culpa de la situación, y por los miembros del «staff»».
El director del equipo, John Lelangue, y los corredores conocían la decisión desde el martes por la mañana y será el propio Lelangue quien se encargará de ayudar a los corredores a buscar un nuevo equipo en el que continuar sus carreras.
A lo largo de su comparecencia pública, el empresario suizo explicó que «hemos hecho todo lo posible por evitar el dopaje, pero es imposible prevenir la iniciativa personal de cada uno de los corredores. Todo iba bien hasta hace tres semanas: habíamos ganado el Tour de Francia, éramos felices, los patrocinadores se peleaban por nosotros, pero todo dio un vuelco cuando se conoció el positivo de Landis. Fue un mazazo, no podíamos creerlo, fue algo que nos conmocionó». Tanto que el estadounidense fue inmediatamente expulsado del equipo y, según aclaró Lelangue, «sin indemnización».
Fue al conocer el resultado del contraanálisis cuando Rihs decidió cerrar el puesto. Las tres semanas siguientes las ha dedicado a buscar alternativas con sus colaboradores, con los corredores y con sus abogados. Pero no las encontró: «Hemos discutido día y noche, pero he llegado a la conclusión de que no podíamos continuar. Me retiro y el equipo desaparecerá a final de año».
Reconoció que ha buscado un nuevo patrocinador, pero que nadie ha querido hacerse cargo del grupo, aunque llegó a ofrecerlo a un precio simbólico: un franco suizo. En principio el equipo iba a correr el año próximo con iShares como patrocinador principal, pero el hasta ahora copatrocinador dio marcha atrás a su plan después de la confirmación del positivo de Landis. Y es que nadie quiere ver su nombre comercial unido al de un ciclista dopado.
Además, otros factores han influido en la negativa de los posibles patrocinadores ya que no es seguro que el equipo conserve la licencia ProTour porque la actual expira a finales de 2006 y, ante los casos de dopaje, puede que la UCI no renueve la concesión. Lo que ya es seguro es que Phonak -firma de aparatos auditivos- abandona el pelotón internacional.
Pereiro, el quinto español en la historia del Tour
El ciclista gallego, que el pasado jueves cumplió 29 años pone fin a diez años de sequía en subir a lo más alto del podio de los Campos Eliseos. Desde el quinto triunfo del navarro Miguel Indurain (1995), sólo Fernando Escartín, con su tercer puesto en 1999, y Joseba Beloki, dos veces tercero (2000 y 2001) y una segundo (2002), habían estado en el cajón final.
De este modo, Oscar Pereiro, que perdió el triunfo final en la última crono y se quedó a 57 segundos de Landis, se une además de a Indurain (1991-95), a Pedro Delgado (1988), Luis Ocaña (1973) y Federico Martín Bahamontes (1959) como ganadores del Tour de Francia.
Además, se da la circunstancia anecdótica de que estos cinco, tres de ellos (Pereiro, Indurain y Delgado) lo hicieron bajo la batuta de un equipo de José Miguel Echávarri y Eusebio Unzúe, ya sea Reynolds, Banesto o Illes Balears.
Este triunfo se convierte en el más importante de la carrera del ciclista gallego que en la "Grande Boucle" había sido décimo en las ediciones de 2005, donde ganó la decimosexta etapa, y 2004.
Por otro lado, el positivo de Landis provocará que Carlos Sastre (CSC) ascienda al tercer lugar del podio de París, puesto que había perdido ante el alemán Andreas Kloeden (T-Mobile) tras la contrarreloj de la penúltima etapa.
El positivo
El vencedor del Tour de Francia, el estadounidense Floyd Landis, ha dado positivo por un elevado nivel de testosterona en un control antidopaje practicado durante la pasada edición, informó hoy el equipo Phonak.
La confirmación del equipo en su web se produce un día después de que la Unión Ciclista Internacional (UCI) informara de que un ciclista no identificado arrojó unos niveles anómalos en un control practicado durante el Tour.
El equipo suizo dijo que la UCI le informó el miércoles de que la muestra de Landis revela "un alto nivel de testosterona/epitestosterona", cuando se sometió a un control tras la decimoséptima etapa, disputada el pasado jueves.
Aquella fue la última etapa alpina en la que el estadounidense logró una memorable victoria, al fugarse en solitario más de 130 kilómetros para remontar una desventaja de ocho minutos en la clasificación general de la ronda gala.
"La directiva del equipo y el ciclismo se encuentran totalmente sorprendidos por este resultado fisiológico", añadió el comunicado.
Phonak anunció que Landis pedirá que se realice el contraanálisis para "demostrar que este resultado es producto de un proceso natural o por un accidente".
Landis ha quedado suspendido a la espera de que se completen los análisis. Si la segunda muestra confirma el positivo inicial, será despedido por el equipo, añadió el Phonak.
En el Tour, Landis precedió en el podio al español Oscar Pereiro, del Illes Balears, y que, de confirmarse el positivo, sería proclamado el ganador del Tour.
Cuando la trampa es la norma
El 'caso Landis' es la punta del iceberg pero nadie sabe lo que hay debajo. Deporte y dopaje cada vez está más relacionados y los nombres de Landis, Heras, Basso o Gurpegui son la prueba.
Un día el puerto es una pared imposible de subir y el siguiente, las piernas responden como si estuvieran recién estrenadas. Los límites del cuerpo humano son insondables pero los milagros en la alta montaña se dan, en la vida de un corredor, una vez o ninguna.
En el caso de Floyd Landis, primer ganador del Tour de Francia desposeído de su triunfo por dopaje, el milagro aconteció y todos le aplaudimos . Lástima que días después de su hazaña ésta se viera empañada por un positivo por testosterona que le ha privado de pasar a la gloria. Gloria que, por cierto, recae ahora de lleno sobre el español Óscar Pereiro.
Algo pasa en el deporte cuando la trampa empieza a convertirse en norma. El resultadismo imperante y la conversión del deporte en espectáculo han asociado a la mentira los nombres de Landis, Heras, Basso, Gatlin, Gurpegui, Puerta y compañia. Desgraciadamente, los casos se multiplican en todas las disciplinas deportivas sin solución de continuidad en lo que puede ser una galería de los horrores deportivos.