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Contador en los Campos Elíseos

Contador: "No esperaba ganar tan pronto, mi meta era el maillot blanco"

Perseguía el blanco y se ganó el amarillo a pulso, llevándose de regalo el que pretendía en un principio. Alberto Contador lo confesó ayer, en la meta de París, cuando ya el sueño se había convertido en realidad. «Ahora mismo soy el hombre más feliz del mundo», decía emocionado el campeón poco antes de que el himno español sonara después de 12 años en los Campos Elíseos. «Todos los sentimientos que tengo ahora son muy buenos, tenía ganas de experimentarlos en mi piel. Escuchar el himno español es lo máximo, es un sueño hecho realidad; me siento en el paraíso», afirmó.

El ciclista de Pinto, que estuvo arropado por su familia, recién aterrizada en París, explotó de sinceridad: «Dedico esta victoria a mi familia y a mis compañeros de equipo. Es un día extraordinario para mis padres y mi hermano. No esperaba ganar un Tour tan pronto. Mi objetivo era ganar el jersey blanco, pero no podía pensar que viniera con el amarillo».

Contador evitó comparaciones con otros ciclistas, en particular con Lance Armstrong, que corrió en el mismo equipo. «Yo, por el momento, he ganado este Tour, y ya veremos lo que pasa en el futuro. Las comparaciones no siempre son buenas. Ahora sólo pienso en disfrutar de este triunfo».

Marcado por una operación

El madrileño tuvo que contestar también a preguntas sobre los problemas cerebrales que estuvieron a punto de costarle la vida. «Estoy marcado de por vida por esa operación de cerebro y eso también me permite disfrutar mejor estos momentos». También afirmó que el éxito «se saborea más» al haberlo logrado «tras la etapa de infarto» de la víspera, cuando logró conservar 23 segundos.

Bruyneel, su director, puso la guinda: «Todo el mundo me decía que con Armstrong era fácil ganar, pero esta victoria es una bendición. Es el séptimo que nos llevamos. Podemos estar más tranquilos y llevar con calma lo que venga ahora».