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Juan Manuel Garate
«El equipo girará en torno a Boonen y mis oportunidades llegarán en Pirineos»

Juan Manuel Garate se ha convertido en un rara avis dentro del pelotón vasco. Es un escalador rodeado de clasicómanos, en un equipo, Quick Step, que tiene un objetivo claro y conciso en este Tour: ganar etapas con Tom Boonen.

Si correr el Tour ya es importante para cualquier ciclista, en el caso de Garate esa participación adquiere todavía más relieve puesto que le va llegar después de un comienzo de temporada bastante penoso para el corredor irunés que ha estado a punto de truncarle todo el año.

«Desde que volví a correr en la Volta a Cataluña no he sentido molestias. Luego, en la Vuelta a Suiza, cuando el pelotón iba a una marcheta normal estaba con los mejores. Creo que las dos primeras semanas del Tour me vendrán muy bien para ir cogiendo ritmo e intentar llegar en las mejores condiciones posibles a la parte final, a los Pirineos».

Garate se presentará en la salida de Londres con veintitrés días de competición en las piernas, «que son bastante pocos. No he tenido margen de hacer muchos días. En el Algarve, por la caída, hice dos días, que se unieron a los cinco de Mallorca. Hasta la Volta a Cataluña y la Vuelta a Suiza no había vuelto a correr».

Cambios de ritmo

Con ese panorama sólo se atreve a decir, cuando se le pregunta por el Tour, que «intentaré hacerlo lo mejor posible. Mi intención es salir como si fuese a hacer la general y ver en los Alpes cómo me encuentro para decidir entonces de qué forma puedo hacer la carrera. Quiero estar cerca de los mejores cuando llegue el momento y cuando me ponga, o me pongan en mi sitio, actuaré en consecuencia. Mucho más no puedo decir».

Tiene la suficiente experiencia para saber que en el primer contacto con la montaña lo puede pasar mal: «Será difícil que esté con los mejores y tampoco sé hasta dónde podré aguantar. Es verdad que al Giro de Italia he ido en algunas ocasiones con pocos días de competición, pero el Tour es otra cosa».

Ha notado que le falta, sobre todo, cambio de ritmo: «La falta de competición la puedes solucionar entrenándote, pero los cambios de ritmo es difícil conseguirlos si no es con carreras. La montaña llegará en el Tour después de ocho etapas, por lo que espero que el cambio de ritmo no resulte muy brusco».

Dentro del Quick Step le han dado total libertad en la ronda gala: «En ese aspecto no me puedo quejar. El objetivo es ganar etapas con Boonen y el maillot verde, algo que de momento no ha conseguido. Yo voy a estar en otra pelea, en otra guerra, representando al equipo en montaña».

Sobre la lesión que se produjo en la Vuelta al Algarve por una caída dice que «la tengo olvidada. No tengo ni molestias, ni ningún tipo de secuela. Desde que pude comenzar a entrenarme a mediados de abril no he sufrido ningún parón, ni entrenando, ni compitiendo».

Fin de contrato

Se vio privado de correr el Giro de Italia, la carrera que mejor le va, lo que puede permitirle llegar a la Vuelta a España en condiciones, «aunque lo primero es correr el Tour y ver cómo me encuentro. Lo que sí es cierto es que terminar el Tour me puede permitir llegar en mejores condiciones a la Vuelta a España. Son cosas que nunca sabes».

Garate finaliza esta temporada el contrato de dos años que firmó con el Quick Step, equipo que ya le ha dicho que quiere hablar con él: «A día de hoy estoy libre para la próxima temporada. No tengo ninguna atadura. Lo que sí me ha dicho el equipo es que quieren hablar conmigo y que están contentos. Del aspecto económico no hemos hablado nada porque no es el momento. Sé que hay interés de algún otro equipo, pero quiero centrarme en el Tour».

Es consciente de que «primero quiero demostrar que sigo estando competitivo. Lo normal es que mi mejor nivel de la temporada esté por llegar. El Tour nunca ha sido un objetivo a lo largo de mi carrera, al estar siempre en equipos italianos. Este año, la lesión ha trastocado todos los planes y, aunque no llego bien, sí que tengo ganas de competición, de correr, y eso es importante».

Garate se va a encontrar un Tour de Francia muy especial, también muy abierto, aunque él ve a «Vinokourov por encima de los demás. En el resto de corredores hay más igualdad. La forma en la que se corra va a depender mucho del resultado final. Hay equipos que son muy fuertes como Astana, Discovery Channel o Caisse d'Epargne, pero hasta que esto no se ponga en marcha no vamos a saber dónde va a encuadrarse la gente».

Tres etapas en los Pirineos son su esperanza en este Tour de Francia, aunque no descarta nada, en función de cómo se vaya encontrando. De momento, en las primeras jornadas no tendrá que dar mucho la cara mientras sus compañeros van preparando las llegadas a Tom Boonen..