Buscador ofrecido por Google

otros - vela

Un estudioso lobo de mar

Medalla de oro en Atenas, el navegante Iker Martínez parte como favorito en la categoría de 49er después de hincar los codos durante años para intentar conocer al dedillo el mundo de la vela.

Etiquetas:

VMT -12:04:14 - 24/07/2008

Es de Hondarribia, tierra de marinos por antonomasia. De sus aguas fronterizas suelen salir robustos remeros. Bogadores musculosos que se dejan el alma en cada palada, como manda la tradición por aquellos lares. Hasta que, de pronto, emergió la figura de Iker Martínez de Lizarduy y puso patas arriba la historia deportiva de la villa guipuzcoana al convertirse en todo un profesional de la vela. No es un competidor más. Es el hombre que hace cuatro años obró su particular milagro -junto a su compañero Xabier Fernández- al alzarse por sorpresa con el oro olímpico en Atenas en la categoría de 49er, con barcos de 4 metros y 99 centímetros de eslora hasta entonces prácticamente desconocidos en el país. En unos días, defiende título en la cita de Pekín. Su embarcación es la gran esperanza del deporte vasco en la competición china, la que a priori tiene mayores opciones de regresar a casa con una medalla.

Iker se había subido de niño al crucero de sus abuelos, por lo que navegar es algo natural en su vida. Le sale solo. Técnico en proyectos de construcción, comenzó a competir por pura diversión hasta que un día decidió ser regatista. Tal era su obsesión por la vela que se planteó estudiar exclusivamente materias que pudieran ayudarle en la navegación. Desde "aprender idiomas" hasta adquirir "conocimientos básicos de física". Una vez asimilados estos conceptos técnicos, aterrizó con 21 años en el CAR (Centro de Alto Rendimiento) de Santander, donde Alejandro Abascal empezó a moldearle para competir en las pruebas al más alto nivel.

Pronto se topó con una gran traba. Por mucho que Abascal probaba tripulantes, no terminaba de encontrar al compañero ideal del hondarribitarra. Hasta que en 1998 el propio Martínez decidió telefonear a Xabier Fernández, un amigo de la infancia. Le pidió que le acompañara en la capital cántabra y que navegara con él en un barco de 49er. Aceptó. Y el de Ibarra, para entonces alejado de la vela, enseguida se convirtió en su inseparable compañero de fatigas. Casi siempre se les ve juntos. Dentro y fuera del agua. Hasta que el cansancio propio de la edad les separe.

Algas por doquier

Mucho ha cambiado aquel Iker fornido que arribó a tierras griegas con hambre de títulos. Ahora es campeón del mundo y lidera con 5.437 puntos el ránking de su especialidad. El aspecto físico de la pareja también ha sufrido una gran transformación. "Tanto Xabi como yo hemos perdido mucho peso, entre diez y quince kilos. El objetivo es adaptarnos lo mejor posible a las circunstancias que nos encontraremos en China, donde no sopla tanto aire como en Atenas y es preferible no tener la masa muscular de entonces", narra.

Las peculiaridades del campo de regatas de Quindao -con escasez de viento, bastante mar de fondo y proliferación de algas en las últimas semanas- condicionarán la disputa de la prueba. Martínez se conoce la zona al dedillo. Disputó allí una competición hace dos años y regresó en 2007 para el preolímpico. Hace unos días volvió junto a Xabi para reconocer el terreno "in situ". Y se topó de nuevo con una extraña estampa en las primeras líneas de costa: "Era impresionante ver cómo miles de pequeños barcos recogían las algas una y otra vez. El mar estaba tan verde... Aunque estoy convencido de que cuando empecemos a competir el 10 de agosto por la mañana todo habrá mejorado".

En esas condiciones, Iker abre la puerta a posibles sorpresas. Las singularidades de este enclave no suelen ser comunes en el mundillo y hay quien puede adaptarse mejor sin partir como favorito en un primer vistazo. El regatista presupone que habrá "una lucha muy reñida" en la que poco valdrá su currículum inmaculado de los últimos tiempos. "Estos Juegos son bastantes más abiertos que los anteriores. Si como esperamos ocurre que sopla poco viento, entre ocho o diez embarcaciones competirán por las medallas", analiza este lobo de mar guipuzcoano. Lo bueno es que el velero de la pareja vasca ha sido optimizado para la navegación cuando las ligerísimas rachas de viento apenas dejan tomar ventaja. Algo que, por otra parte, en principio tampoco parece una ventaja excesiva. Más que nada, porque se supone que el resto de competidores de postín se habrán buscado la vida durante el lapsus entre unas Olimpiadas y otras para no quedarse atrás con sus navíos en territorio oriental.

El ramillete de posibles rivales en la pugna por el podio es amplísimo. Va desde los italianos a los brasileños, pasando por los alemanes e ingleses. También los estadounidenses han sorprendido gratamente al hondarribitarra por la rapidez con la que bogaban a principios de julio por el mar de Chintao -"Iban rapidísimo... Bufff", resopla-, si bien no descarta que alguno de los rivales haya escondido sus cartas de manera premeditada.

-¿Quiénes son los más peligrosos?

-Nunca se sabe... No me atrevería de momento a apostar por nadie.

Iker no le teme a nada. Ni a nadie. Se sabe favorito. "Nuestra mayor fuerza es que podemos ser buenos en todas las condiciones", lanza en clara advertencia a sus teóricos oponentes.

Sin inauguración

Al campeón le hubiera encantado acudir a la tradicional ceremonia de inauguración, pero no va a poder ser. Compite tan sólo 30 horas después de que la parafernalia, con paseíllo de las comitivas territoriales incluida, tenga lugar en el majestuoso estadio olímpico de Pekín. Una cita que concluirá de madrugada. Y él se batirá el cobre a cientos de kilómetros de la capital china, lo que obligaría a un desplazamiento largo a puertas de su primer día de competición. "Es algo bonito estar ahí abajo siendo el foco de atención de todo el mundo; algo que puedes contar a tus descendientes de por vida. Pero si fuéramos a la inauguración, acabaríamos muy cansados en vísperas de intentar lograr un objetivo que esperas con ansiedad durante cuatro años", se lamenta.

Al guipuzcoano no le importa ser un deportista reconocido por el gran público. Más bien, aprovecha su tirón para intentar ayudar al prójimo. En diciembre pasado donó 592 kilos de marisco al comedor benéfico Cocina Económica Hijas de la Caridad, en Santander, a través de uno de sus patrocinadores. No era la primera vez que lo hacía. El año anterior, Xabi y él hicieron propio con otros 599 kilogramos después de vencer en la Christmas Race de Palamós. Tienen corazón. Y también cabeza.

Más noticias de Vela

    Añadir comentario

    ACB TV
    <b>ACB TV</b>

    Vídeos

    Etiquetas:

    Formula-1:
    Formula-1:
    Mundial 2008

    Encuentra toda la emoción del 'gran circo' ¡Aquí!

    Especial Orange:
    Especial Orange:
    ACB, al detalle

    Equipos, plantilla, última hora... el mejor básket, en un click.

    El Personaje:
    El Personaje:
    Magdalena Neuner

    Es la Atleta Alemana de 2007 y, sobre todo, una belleza del biatlón

    El Personaje:
    El Personaje:
    Laure Manaudou

    Ha sido noticia por el despecho de su ex. La reina de la piscina

    Descubre a...
    Descubre a...
    María Jose Rienda

    La esquiadora española más laureada de la historia Fotos.